La cantidad de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) que generamos crece vertiginosamente, todos estos residuos se están enviando a países en vías de desarrollo, que no cuentan con las infraestructuras necesarias para una correcta gestión de reciclaje. Estructurar y crear modelos logísticos de recolección, cada uno con sus respectivos canales de distribución tanto en el sector doméstico como profesional e industrial (plataformas modelo de recogida y reciclaje de residuos tecnológicos). Encontrar dinámicas para estimular a la gente a reciclar estos residuos, impulsando incluso un beneficio económico para aquellos que acumulen cierta cantidad y lo lleven al centro de reciclado. Instalar estratégicamente edificaciones idóneas con atmósferas protegidas dedicadas específicamente a una correcta gestión de reciclaje y tratamiento responsable de los desechos tecnológicos, sin poner en riesgo el tema ambiental. Todo esto con el fin de evitar la exportación de residuos tecnológicos a lugares donde no se cuenta con la tecnología adecuada, evitando así la afectación a la salud y el medio ambiente.